4 soluciones para mejorar el aislamiento en casa y pasar menos frío

4 soluciones para mejorar el aislamiento en casa y pasar menos frío

Reformas

¿Tu casa es una nevera en invierno? En este artículo descubrirás cómo mejora el aislamiento térmico en tu hogar con soluciones prácticas.

Aunque este año el frío ha tardado en entrar en nuestras casas, parece que la temperatura interior comienza a refrescarse. Esto significa convertir nuestro hogar en un refugio acogedor y la clave reside en mejorar el aislamiento térmico. Más allá de la estética y el diseño, mejorar el aislamiento en casa desempeña un papel crucial en nuestro bienestar diario. Descubrir cómo optimizar el resguardo contra el frío del invierno se convierte en una misión que no solo impacta nuestra comodidad, sino también en la eficiencia energética de nuestro espacio.

A continuación, exploraremos estrategias y soluciones prácticas para pasar el menos frío posible, convirtiendo tu hogar en un sitio cálido, eficiente y acogedor. ¡Los pequeños cambios tienen un impacto significativo en la calidad de vida!

¿Por qué es importante mejorar el aislamiento en casa?

La importancia de aislar adecuadamente nuestra casa, va más allá de ser simplemente una estrategia para reducir las facturas de energía, aunque significa una importante reducción de hasta un 60% de las facturas energéticas. Se trata de una inversión inteligente hacia la eficiencia energética y el ahorro sostenible a largo plazo. Cuando nuestro hogar cuenta con un buen aislamiento, se crea una barrera protectora contra las inclemencias del clima, permitiendo mantener una temperatura interior estable durante todo el año.

La mejora del aislamiento en casa es un pilar fundamental para potenciar el confort y el bienestar. Imagina un invierno donde la calidez abraza cada rincón, y un verano donde el frescor se mantiene en cada habitación. Esta atmósfera controlada no solo crea un ambiente acogedor, sino que contribuye significativamente a la calidad de vida. La temperatura constante y agradable se convierte en un aliado inestimable para el descanso, productividad y felicidad en el hogar.

Un hogar aislado actúa como un escudo contra las fluctuaciones climáticas externas que pueden tener un impacto negativo en la salud, especialmente en niños y adultos mayores. Al mejorar el aislamiento, contribuimos en crear un ambiente seguro y saludable.

¿Cómo puedo saber el aislamiento actual en casa para mejorarlo?

Es recomendable y más fiable realizar una termografía para conseguir un informe térmico. Estos profesionales, junto con las cámaras termográficas, podrán localizar más rápido los puntos críticos de nuestra vivienda.

Pero también es cierto que descubrir si tu casa está bien aislada no siempre se requiere de un experto. Aquí tienes algunos consejos sencillos y prácticos para evaluar el aislamiento en casa:

  • La sensación térmica: ¿Sientes que las habitaciones están más frías de lo habitual?
  • Fisuras y grietas: Realiza una inspección visual detalladas tanto en el interior como en el exterior de tu hogar. Busca grietas, fisuras o cualquier signo visible de deterioro en ventanas, puertas, paredes y techos. Las áreas problemáticas pueden indicar filtraciones de aire.
  • Corrientes de aire: Siéntate cerca de ventanas y puertas en días ventosos para detectar corrientes de aire. Los cambios de temperatura perceptibles pueden ser señales de deficiencias en el sellado y aislamiento. Además, si puedes ver luz alrededor de las ventanas y puertas, es probable que necesiten un ajuste.
  • Facturas de energía: Examina tus facturas. ¿Has notado un aumento significativo en tus facturas de energía sin un cambio importante en tus hábitos? Un aumento constante en los costos de calefacción puede ser un indicador de que tu casa no retiene el calor de manera eficiente.
  • Medidores de humedad: Utiliza medidores de humedad para evaluar la humedad relativa en diferentes áreas de tu casa. Niveles extremos de humedad pueden indicar problemas en el aislamiento y la ventilación.

En el siguiente apartado detallaremos estrategias y soluciones prácticas para abordar las deficiencias detectadas del aislamiento, transformando tu hogar en un espacio eficiente y cómodo.

¿Cómo mejorar el aislamiento de una casa? Soluciones prácticas

Optimizar y mejorar el aislamiento en casa no siempre requiere de un conocimiento técnico profundo ni va de la mano de obras y una gran inversión. Con pequeñas acciones prácticas, puedes transformar tu espacio en un refugio eficiente. Ajustar la temperatura, apagar la calefacción cuando no estás y limpiar la caldera y radiadores son pasos iniciales esenciales. Además, abrir persianas y cortinas para aprovechar la energía solar es un truco simple pero efectivo. A continuación, exploraremos soluciones prácticas, desde el aislamiento de ventanas y puertas hasta el uso de estufas sostenibles, para mejorar el confort térmico en tu hogar de manera simple y efectiva.

1. Aislamiento de ventanas y puertas

Las ventanas y puertas con pasillos directos para la fuga de calor. Si al revisar las juntas te has dado cuenta de que no están en buen estado, un truco efectivo es instalar burletes. Los burletes en las puertas evitarán que el aire se cuele y el calor se escape, mejorando el aislamiento en tu casa. Esta es una pequeña medida que marcará una gran diferencia, reduciendo significativamente la pérdida de energía a través de estos puntos críticos.

Los burletes para puertas y ventanas son tiras de material aislante que se coloca debajo de las puertas con la finalidad de sellar los huecos por los que se filtran la energía que se utiliza para escalfar el interior de la vivienda. Sin duda, el método más fácil de usar.

Existen diferentes tipos de burletes con sus respectivos materiales:

  • Los burletes de espuma, confeccionados con poliuretano u otros materiales similares, ofrecen un sellado flexible y adaptable. Su característica radica en la capacidad de ajustarse a las irregularidades de las superficies, proporcionando un sellado efectivo en áreas donde pequeñas brechas o fisuras pueden estar presentes.
  • Los burletes de PVC, elaborados a partir de policloruro de vinilo, destacan por su durabilidad y resistencia al desgaste. Estos burletes ofrecen un sellado robusto y son versátiles en su aplicación, adaptándose eficazmente a diferentes tipos de puertas y ventanas. La facilidad de instalación y su capacidad para resistir condiciones variadas hacen que los burletes de PVC sean una opción popular.
  • Los burletes de caucho, fabricados con elastómeros, destacan por la flexibilidad y la capacidad para adaptarse a las irregularidades de las superficies. La durabilidad del caucho contribuye a una solución a largo plazo.
  • Los burletes termoplásticos están diseñados para resistir temperaturas extremas y proporcionar un sellado eficaz en condiciones climáticas más exigentes.

2. Sellar posibles filtraciones de aire en paredes y techos

Las fugas de aire que se infiltra por grietas o rendijas en las paredes y techos pueden compararse con tener una ventana de 1,5x1 metro abierta de forma constante. Este fenómeno no solo compromete nuestro confort, sino que representa una pérdida significativa de energía, ya que hasta un 25% del calor generado en el interior puede escapar debido a estas filtraciones.

Este problema se puede abordar de manera efectiva mediante la instalación estratégica de cintas adhesivas, siliconas y sellos especializados. Las cintas adhesivas de aluminio actúan como guardianes, sellando las grietas para prevenir la fuga del calor. Colocadas de manera precisa, forman una barrera robusta que contribuye a reducir la pérdida térmica.

Por otro lado, la flexibilidad de las siliconas y sellos especializados permite abordar las grietas de manera integral, bloqueando efectivamente los caminos por donde el calor tiende a escapar.

Una inversión práctica y asequible que se traduce en ahorros energéticos notables, en la creación de un ambiente más cómodo y sostenible, y en definitiva, la mejora del aislamiento de tu hogar.

Mejorar aislamiento en casa

3. Aislamiento para persianas y puertas de garaje

Las cajas de las persianas y las puertas de garaje, al ser puntos clave, a menudo presentan vulnerabilidades que permiten el ingreso de corrientes de aire frío. La solución a este desafío es accesible y eficaz: instalar paneles aislantes y emplear cintas herméticas.

Estas áreas, que tienden a separar mínimamente la vivienda del exterior, pueden convertirse en defensores eficientes contra las inclemencias del tiempo. Al introducir un panel aislante, creamos una barrera sólida que ayuda a mantener el calor y bloquear el ingreso del frío.

4. Incrementar la eficiencia térmica de los radiadores

El calor emitido por el radiador a veces es absorbido por las paredes y el panel reflectante para radiador es el accesorio específicamente diseñado para mejorar la eficiencia de los radiadores en un espacio interior.

Los paneles reflectantes están fabricados con materiales altamente reflectantes, cómo láminas de aluminio. Estos paneles se colocan detrás de los radiadores y actúan como reflectores, redirigiendo el calor que, como se ha nombrado en anterioridad, normalmente se perdería hacia las paredes.

La instalación es sencilla: tras limpiar la parte posterior del radiador, se recorta el panel reflectante a medida y se fija con adhesivo reflectante resistente al calor o clips de sujeción. Esta solución no solo maximiza la distribución del calor, sino que también puede ajustarse estacionalmente para favorecer la circulación del aire en los meses más cálidos. Un mantenimiento regular y la observación de cambios en la temperatura permiten un uso óptimo de los paneles, contribuyendo así en un hogar más eficiente y confortable.

Los beneficios de mejorar el aislamiento en casa a largo plazo

Mejorar el aislamiento en casa puede tener una serie de beneficios a largo plazo que abracan diferentes aspectos, como el ahorro energético, la reducción de la huella de carbono, la mejora de la salud y el bienestar en el hogar.

Uno de los beneficios más evidentes de un buen aislamiento es la mejora del confort térmico. Las fluctuaciones extremas de temperatura pueden ser cosa del pasado, ya que un hogar bien aislado mantiene una temperatura más constante.

La conexión entre el aislamiento y la reducción de la contaminación es crucial. Al mejorar la eficiencia energética de nuestra vivienda, reducimos la necesidad de utilizar sistemas de calefacción y refrigeración con frecuencia. Esto se traduce en una disminución directa de las emisiones de gases contaminantes y contribuye a la lucha conta el cambio climático.

Por último, mejorar el aislamiento no solo beneficia al residente actual, sino que también puede aumentar el valor de la propiedad. Una vivienda con una eficiencia energética mejorada suele obtener mejores calificaciones en los certificados energéticos, lo que significa una mayor demanda en el mercado inmobiliario y en la posibilidad de obtener mejores precios de venta o alquiler.

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