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Fertilizantes

Fertilizantes líquidos, granulados y ecológicos para cuidar tus plantas. Fertilizantes para plantas para una nutrición completa. Compra en FESMÉS.

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Cómo elegir un fertilizante

El uso de fertilizantes para mejorar el crecimiento de plantas, flores de jardín o cultivos agrícolas es una práctica muy antigua. En términos generales, un fertilizante es cualquier sustancia, especialmente químico-mineral, que corrige deficiencias del suelo y mejora su calidad. Los fertilizantes orgánicos, como el compost o el estiércol, se usan ampliamente en jardinería, agricultura, horticultura y silvicultura.

A la hora de elegir un fertilizante, conviene tener en cuenta factores como su forma (líquida o granulada), su función específica y las necesidades del cultivo.

Tipos de fertilizantes

Las plantas necesitan cuatro elementos básicos para crecer: luz, agua, sustrato y nutrientes. Cuando el suelo carece de estos nutrientes, se debe complementar con fertilizante. Los principales tipos son:

  • Fertilizantes orgánicos: de origen animal (estiércol, sangre, cuernos) o vegetal (algas, restos de cultivo). No se absorben de inmediato, sino que se descomponen lentamente en el suelo, liberando los nutrientes gradualmente. Esto reduce el riesgo de sobrealimentar a las plantas. 
  • Fertilizantes minerales: se obtienen de minerales naturales o mediante procesos químicos industriales. Contienen los macronutrientes esenciales: nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Los distintos productos comerciales ajustan las proporciones de estos nutrientes según las necesidades específicas de cada planta. 
  • Fertilizantes con oligoelementos: mezclan componentes orgánicos con químicos, conteniendo al menos un 25 % de materia orgánica, combinando beneficios de ambos mundos. 

Fertilizantes de liberación lenta o rápida

  • Liberación lenta: los fertilizantes orgánicos se descomponen con la acción de microorganismos, liberando nutrientes de manera progresiva. Son menos eficaces en suelos fríos y requieren aplicaciones más frecuentes debido a su menor concentración de nutrientes. 
  • Liberación rápida: la mayoría de los fertilizantes minerales se absorben de inmediato. Son muy eficaces, pero requieren dosificación precisa para evitar daños a las plantas. Los de liberación lenta, en cambio, imitan la liberación natural de nutrientes del suelo, independientemente de la estación o temperatura. 

Función de los macronutrientes

  • Nitrógeno (N): favorece el desarrollo de tallos y hojas mediante la fotosíntesis. Su exceso puede afectar el crecimiento y favorecer plagas, por lo que debe aplicarse con cuidado. 
  • Fósforo (P): esencial para el almacenamiento de energía y desarrollo celular; estimula la floración, fructificación y formación de raíces. 
  • Potasio (K): fortalece la resistencia de las plantas frente a enfermedades, plagas, sequía y heladas, promoviendo un crecimiento saludable. 

Fertilizantes según tipo de planta

  • Plantas perennes: necesitan fósforo para floración abundante; se recomiendan fertilizantes fosfatados como harina de huesos, guano o harina de espinas de pescado. Aplicar a principios de primavera y verano, con complemento en otoño. 
  • Césped: requiere nitrógeno y fósforo para un buen desarrollo radicular; aplicar fertilizante tras la siembra y según la necesidad después del corte. 
  • Plantas en maceta: el espacio limitado agota los nutrientes rápidamente, por lo que se necesita fertilización regular. Para flores de exterior como geranios, priorizar fósforo y potasio; para arbustos en maceta, equilibrar ambos nutrientes. 

Fertilizantes según estación

  • Otoño e invierno: aplicar fertilizantes orgánicos antes del trasplante para que se descompongan y estén disponibles para las raíces. 
  • Trasplante: fertilizantes ricos en nitrógeno y fósforo, como harina de sangre seca, compost de calidad o estiércol maduro; si se opta por fertilizantes químicos, elegir de liberación lenta. 
  • Primavera-verano: usar fertilizantes de liberación rápida, preferiblemente minerales, para favorecer el crecimiento activo. 

Cómo leer las etiquetas de los fertilizantes

Las etiquetas indican los porcentajes de macronutrientes (por ejemplo, "20-10-20"), el nombre del nutriente (como "nitrato de calcio") o un uso específico (“fertilizante para cultivos en sombra”).

En fertilizantes NPK, los números representan el porcentaje de nitrógeno (N), fósforo (P2O5) y potasio (K2O). Por ejemplo, un fertilizante 20-10-20 contiene 20 % de nitrógeno, 10 % de fósforo y 20 % de potasio.

Algunas etiquetas también indican la alcalinidad del agua recomendada (baja, moderada o alta) para optimizar la absorción del fertilizante.

FAQs

¿Qué son los fertilizantes y para qué se usan?

Los fertilizantes son sustancias que aportan nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Su función principal es mantenerlas saludables, vigorosas y resistentes frente a plagas y enfermedades. Facilitan la formación de raíces, tallos, hojas y flores, mejorando la productividad y el aspecto de cultivos y jardines. Existen distintos tipos adaptados a cada fase de crecimiento y tipo de planta, desde semillas hasta plantas adultas. En FESMÉS, por ejemplo, se encuentran fertilizantes específicos para huertos, césped, plantas en maceta y jardines ornamentales, permitiendo seleccionar la opción más adecuada según las necesidades del suelo y del cultivo.

¿Cuáles son los tipos de fertilizantes según su aplicación?

Los fertilizantes se clasifican según el momento de su aplicación:

  • Fertilizantes de fondo: aplicados antes de sembrar o plantar, enriquecen el suelo y aseguran nutrientes a largo plazo. 
  • Fertilizantes starter: usados al sembrar, estimulan el crecimiento inicial y fortalecen plantas jóvenes o de desarrollo rápido. 
  • Fertilizantes de cobertura: aplicados durante el crecimiento, garantizan una alimentación continua y equilibrada. 
  • Fertilizantes foliares: se pulverizan sobre las hojas de plantas establecidas para un aporte rápido de nutrientes. 
¿Qué beneficios ofrecen los fertilizantes naturales?

Los fertilizantes naturales se elaboran con ingredientes orgánicos y aportan nutrientes de manera gradual. Mejoran la estructura y fertilidad del suelo, favorecen la retención de agua y estimulan la actividad microbiana beneficiosa. Además, ayudan a controlar malas hierbas y reducen el riesgo de contaminación por exceso de químicos. Son ideales para quienes buscan una jardinería sostenible, ya que fortalecen las plantas sin afectar la salud del suelo ni del ecosistema.

¿Qué ventajas tienen los fertilizantes ecológicos?

Los fertilizantes ecológicos están diseñados para el cultivo orgánico y sostenible. Ofrecen nutrientes equilibrados sin recurrir a químicos sintéticos, minimizando el impacto ambiental. Protegen la salud de las plantas, fomentan su desarrollo natural y garantizan que los productos cultivados sean seguros para el consumo o uso doméstico. Son especialmente útiles en huertos y jardines donde se busca combinar productividad con cuidado del entorno y cumplimiento de normas ecológicas.

¿Cómo elegir el fertilizante adecuado para mis plantas?

La elección depende del tipo de planta, la fase de crecimiento y las características del suelo. Para nuevas plantas, los fertilizantes starter son ideales; para plantas en crecimiento activo, los de cobertura aportan nutrientes constantes; y los foliares son perfectos para un aporte rápido. Si se busca sostenibilidad, los fertilizantes naturales o ecológicos son recomendables. También conviene considerar la textura (líquido, granulado o en polvo) y la composición de macronutrientes (N, P, K) para cubrir las necesidades específicas de cada cultivo.